Mi historia con USANA,
La aventura de nuestra familia con USANA empezo en noviembre de 2005 cuando nuestro hijo de 5 años hizo su sexta neumonía. Una amiga, a quien nunca agradeceremos bastante, entonces nos habló de USANA. Siendo dado la salud precaria de cada uno de los miembros de nuestra familia, no podíamos ignorar esta alternativa.
En primer lugar, a la edad de 18 meses, nuestro hijo comenzó a hacer infecciones pulmonares a repetición. Él aspiraba continuamente y no evacuaba ninguna secreción cuando se sonaba. Además, él probaba problemas de estreñimiento y placas de eczema aparecían sobre su cuerpo en la menor perturbación. Dx: Asma.
Luego, mi esposo, este eterno hambreado, debió hacer frente a una toma de peso considerable que era dado sus carpantas incontrolables. Lo que tiene nui seriamente a su salud y por el mismo hecho, a su cualidad de vida.
Finalmente, padezco de la enfermedad de Crohn en 1991. Puedo decirle que, desde hace unos años, mi vida ha sido perturbada ampliamente. Sufrí entre otras, unas cirugías de las que estuvieron la ablación del colon en 1997. Di luz a nuestro hijo en 2000 (acontecimiento extraordinario que es dado mi chequeo). Hice una reacción anaphylactique severa en consecuencia de un tratamiento en 2003. Además, debí hacer frente a una bajada de energía diaria y a una toma de peso, lo que es lejos de ser evidente y agradable para una joven mamá sin olvidar mi enfermedad que evoluciona siempre.
Hoy, puedo afirmar, sin vacilación ninguna, que USANA cambió nuestras vidas. Nuestro hijo no utiliza prácticamente más sus bombas para el Asma.
Total, nunca renegaremos la medicina tradicional, sino comprendimos que una medicina complementaria y preventiva era esencial Él no aspira más, no tiene ningún rastro de eczema y no está estreñido más. Un examen de tipo bronchoscopie en la primavera de 2007 revela pulmones sanos y sin ningùn rastro de las neumonías anteriores, las neumonías sin embargo radiografiadas. Mi esposo reencontró el peso y el corte de su joven veintena, lo que tuvo por resultado de decuplicar su energía y su alegría de vivir. En lo que me concierne, reencontré mi energía y mi corte anterior mi embarazo. Empecé de nuevo a comer alimentos que mi cuerpo era incapaz de tolerar y la enfermedad de Crohn permaneció relativamente estable mismo si viví unas situaciones agotadoras en el curso de los últimos meses.
A pesar del hecho que nosotros somos siempre portadores de estas enfermedades dégénératives, nuestra cualidad de vida, ella, es mejorada de un modo extraordinaire.
Total, nunca renegaremos la medicina tradicional, sino comprendimos que una medicina complementaria y preventiva era esencial para los miembros de nuestra familia.
Gracias Sophie
Gracias Usana